De aquellos libros, estos cachopos. Crónica del Celsius 2017

jueves, 27 de julio de 2017


Ha llegado el momento. He estado evitándolo estos últimos días por no saber cómo enfrentarme a él, pero como todas las cosas en la vida, ha llegado. Tengo que escribir una crónica del Festival Celsius. Ya sé qué estáis pensando: “Bueno, Isa, no hace falta que escribas una crónica”. Pero sí hace falta. No solo porque una crónica puede ayudar a algún indeciso a venir el año que viene. También porque necesito expresar en palabras todas las emociones y momentos vividos en el festival de la última semana. La alegría de volver a ver a amigos y conocidos, la pena de despedirse de ellos el sábado por la noche. Pero ir degranando día a día no solo se me hace complicado, sino que creo que puede resultar aburrido. Si fuisteis al Festival, seguramente asististeis a todas estas charlas que comento. Si no asististeis, que os hable de una presentación os va a dar bastante igual.

Para todo aquel que lo desconozca, el Celsius 232 es un festival de literatura fantástica, ciencia ficción y terror que se realiza durante una semana (de miércoles a sábado) de julio en Avilés, una pequeña localidad asturiana. Esto ya de por sí es una ventaja que tiene el festival ante cualquier otro, pues el pueblo no solo es precioso y acogedor, sino que le da un encanto de pueblo medieval al festival. La zona céntrica es pequeña y está llena de bares, terrazas y restaurantes dónde sueles encontrarte autores y amigos tomando algo y haciendo tiempo para la próxima presentación. Por todo eso y por mucho más, el Celsius es un festival muy familiar, que te hace sentir bienvenido por su simple existencia.

Autores y presentaciones


Una de las cosas que siempre aconsejo cuando hablo del Celsius es ir a presentaciones tanto de autores que gustan como de autores desconocidos. Es algo que intento hacer siempre que puedo y que aunque este año no lo he conseguido tanto como me habría gustado (fui a ver la presentación de Ian Watson, por ejemplo), siempre es un placer conocer nuevas voces. Este año el panel de autores no me llamaba tanto como el año pasado (dónde esté una Claire North y un David Mitchell, que se aparte el mundo), pero eso no quita que tuviera figuras que me interesaba escuchar. Lisa Tuttle, Joe Abercrombie (que, como siempre, repite), Ian McDonald, Ann Leckie o Joe Hill en el apartado de los autores internacionales. Ismael M. Biurrun, Guillem López, Ricard Ruiz Garzón, Elia Barceló, Gabriella Campbell, Marc Pastor, entre otros autores nacionales.

Presentación de la Revista Windumanoth
Sin embargo, no puedo quejarme de las presentaciones porque este año… ¡Participé en una! Abriendo el festival, para más inri. Ya sabéis que soy redactora en la Revista Windumanoth y en honor a su primer número, nos dejaron un pequeño espacio para presentarla. Aunque me puse nerviosa (mis bailes con el micro lo atestiguan), fue muy divertido poder compartir con el público (lleno total a las 11 de la mañana del miércoles. No me lo esperaba nada) los contenidos de la revista.

Mesas redondas


¿Soy yo o este año ha habido más mesas redondas? Quizá soy yo, que este año asistí a muchas más, pero me gusta que el festival esté dando una oportunidad a este tipo de eventos que, al menos a mí, me parecen mucho más interesantes que una presentación de libro. Aún queda mucho por hacer, pero el hecho de que surgieran mesas como la de la literatura fantástica de humor, la de la novela corta o la de adaptaciones al cine (y el hecho de que todas esas actividades se llenaran) demuestra que hay un giro positivo hacia este tipo de presentaciones. Me gustó mucho ver no solo la presentación de Fuego de Joe Hill, sino también verlo en una mesa redonda hablando de adaptaciones. Me gustó aún más que se le diera un espacio a la novela corta con autores del nivel de Felicidad Martínez, Gabriella Campbell o Pablo Bueno. Así que por favor, organizadores del festival, promocionad este tipo de eventos. Las mesas redondas MOLAN.

Mesa redonda de fantasía y ciencia ficción humorística

Mesa redonda de Novela corta.
También me ha gustado ver que se desarrollan actividades paralelas como la que organizó La nave invisible en la charla de autoras de terror. No solo porque va bien cambiar un poco de escenario, también por la necesidad de hacer algo así. Además, una mesa con Lisa Tuttle es una mesa a la que quiero asistir sí o sí.

Gentes y cachopos


Me dejo lo bueno para el final, para saborear la guinda del paste y acabar la crónica con un buen sabor de boca. Que no os engañen: El Celsius son presentaciones y autores invitados, pero al final lo que pesa son esas tardes en la terraza, bebiendo y discutiendo de literatura y otras cosas frikis. Al final lo que te llevas a casa es el cariño de los conocidos y amigos que solo ves una vez al año, como si eso fuera suficiente. Al final, lo que realmente valoras es todas esas comidas compartidas, todas esas cervezas invitadas, todas esas conversaciones interesantes que no has captado en ninguna foto, pero que se quedan en tu corazón.

Marcianos con Ismael M. Biurrun.
El Celsius es lo que es por su gente. Es un festival al que acude casi todo el fandom y después de un par de años, empiezas a ponerles cara a todas esas personas con las que has interaccionado en redes sociales. Así que me llevo todo eso guardado en una cajita y en las pocas fotos que pude poner. Pero no quiero despedirme sin nombrarlos a ellos directamente. Llega el momento lacrimógeno que os podéis saltar.

¿Y lo que molamos el equipo de El peso del aire?
A Dani y a Alex, por estar siempre ahí y por mil cosas más que ya sabéis. A Dalaynmi marciana preferida y mi compañera de revista y de mucho más (aunque nos faltó Alister en la ecuación). A Tatiana, que pasó de ser una amiga a una parte de mi cluster. A Bandinnelli, con quien coincidí demasiado poco para mi gusto, a Julio, compañero marciano, y todo su #TeamMurcia. A Blanca y Julia… nos vimos poco, pero ese poco moló MUCHO. A Antonio, nuestro compañero de Hostal y de desayunos (menos ese fatídico día de traición). A Pablo Bueno y su melodía (único escritor del mundo que tiene canción propia). A Pablo, a quien por fin desvirtualicé. Y a Pablo Mallorquí y las charlas tan interesantes que compartí con él (y por obligarme a que McDonald me firmara el libro. ¡Gracias!). A Magrat, que es aún más maja en persona que en pantalla <3. A David Tejera, que charlamos poco, pero siempre con una cerveza en mano. A Vanesa, Laura, Omaira, Núria e Ithil, por esas pizzas tan deliciosas. A Marta por esa comida Peso del Aire que moló un montón. A Felicidad Martínez por nuestra charla breve pero interesante sobre ciencia ficción. A Elías, Pep, Zeta, Virginia, Sofia Rhei, Sergi, Susana, Carla, Jordi, Ricard, Laura… y muchísima gente que me dejo.

Tatiana es todo lo bonito de este mundo <3
Un Celsius más que se va y nos deja el corazón triste por la partida. Queda aún un año para el próximo. Sin embargo, podemos permitirnos soñar. Vendrá Abercrombie de nuevo. Vendrá Tad Williams (espero que venga con un gato). Y vendrá toda aquella gente con quien habrás compartido alguna palabra en Twitter o en su blog. Amigos, conocidos y seres del fandom. ¿No os parece perfecto? ¡Nos vemos en el Celsius 2018!

Fuego de Joe Hill

jueves, 20 de julio de 2017



Y por fin ¡Es el Celsius! Aunque ahora mismo estoy comiendo cachopo o bebiendo cerveza o seguramente haciendo todo eso a la vez, podéis disfrutar de un pedacito de Celsius con esta reseña de Fuego de Joe Hill. Antes, por eso, tengo que confesaros una cosa y es que a mi Joe Hill no me llamaba nada. Recuerdo que anunciaron su nombre en el festival del año pasado y me quedé bastante igual. Y sin embargo, Nocturna anunció Fuego y empezó a picarme el gusanillo. Y entonces compré Fuego. Empecé a leer Fuego. Leí 800 páginas en un solo día. ¿Me gustó? Creo que es evidente, ¿no?

Hill nos traslada a una sociedad post-apocalíptica en declive: Media humanidad está ardiendo por culpa de la infección de un hongo que, una vez infecta a las personas, crea marcas en el cuerpo (como si fueran escamas) y, llegado un momento, combustiona al infectado. Esto hace que estos infectados sean aislados en hospitales y campos. En el primero es dónde ayuda Harper, hasta que descubre dos cosas que cambiarán su mundo: Que ella también está infectada y que, además, está embarazada.

Pese a lo que he dicho más arriba, Fuego no me ha parecido una novela perfecta. Es redonda, sí, pues Joe Hill sabe bien como hilar toda la trama y como ir mostrando pedazos de todo lo que quiere contar para mostrar, al final, el plato completo. Sin embargo, sufre de algunos problemas que podrían suponer un problema: Primero de todo, el libro es demasiado largo y en algunas partes la lectura llega a cansar. Segundo y relacionado con este primer punto, el personaje principal, Harper, es el que lleva el peso de la trama y eso funciona en la mayoría del libro, pero hay escenas en las que se echa de menos otro punto de vista que le aporte dinamismo a la historia.

Aún así, a mi me ha funcionado muy bien. Digamos que estaba viendo estos problemas desde una distancia, que no me han afectado para nada a la lectura del libro. Y eso es por varias razones, entre ellas el hecho de que leí el libro justo en el momento ideal, cuando mi cuerpo me pedía una historia de esta clase. Es también por que a mi me han gustado mucho las referencias constantes. Y es, sobre todo, por que esta clase de libros me encantan: los libros post apocalípticos en los que se lleva una sociedad o un grupo de humanos al extremo.

Hill aprovecha para hablar de muchos temas (quizá demasiados), pero un tema que subyace al resto es el de la presión social, el de como la presión de grupo y de la autoridad puede llevarte a hacer cosas terribles. Hay un experimento psicológico muy interesante (el Experimento de Milgram) que habla de esto y que me recordó bastante leyendo la novela. Odio comparar, pero justamente mis novelas preferidas de Stephen King exploran el mismo tipo de situación. Otra cosa que creo que Hill hace muy bien es "cientificar" su premisa y cuando los personajes explican mediante la neurociencia y la botánica algunas de las cosas más "fantásticas" de la novela.

En cuanto a los personajes, como ya he dicho antes, uno de los handicaps de la novela es que las 800 páginas que dura se leen desde el punto de vista de Harper, dejándose en el tintero a otros personajes muy interesntes también. Los secundarios están, en su mayoría, bien construídos, pero como todo se ve desde los ojos de Harper (aunque es un narrador omnipresente), no podemos profundizar más y algunos se convierten en simples caricaturas.

En conclusión, Fuego ha sido una lectura muy entretenida y amena, que he devorado rapidísimo pese a su largaría. Ayuda mucho la buena traducción de Pilar Ramírez Tello, la preciosísima edición de Nocturna y las vacaciones, sí, pero también el hecho de que Fuego es una novela bien estructurada y bien escrita, que ofrece mucho y que está plagada de detalles interesantes. Y yo con eso ya estoy contenta. 

Otras reseñas:

Resolución sorteo La quinta estación de N.K. Jemisin

lunes, 17 de julio de 2017



Pues ya ha acabado el sorteo. Ha sido muy entretenido leer todas vuestras propuestas de superpoderes y algunos me han sorprendido bastante. Ha participado muchísima gente, un total de 53 inscripciones (que no participantes. Para no complicarme la vida, todos aquellos que hayáis participado en más de una ) y me alegra ver que hay tanta gente interesada en leer esta maravilla de libro. Os dejo la lista de participantes:

TWITTER
1. Stiby2
2. Josem_vr
3. CoronelBuho
4. Nina
5. Secretos literarios
6. Juan AM (Tidalwave)
7. Dante
8. Alex
9. Raquel Per
10. Noomi
11. Persassy
12. Cress
13. Prim R. Morgenstern
14. Mabel Papel Mantel
15. Carmen Romero
16. Annie
17. Anna/Beth
18. Van Eck
19. Livvy Blacktthron
20. Ana Granger
21. Eragone
22. 1Pimpollo
23. Aurora Destiny
24. Iñigo
25. Joaquin
26. Estrella Cantero
27. Aitziber Conesa
28. Rafa de la Rosa
29. Erelbnis
30. Ratón de Alexandría
BLOG
31. Stiby2
32. Ana Rigby
33. José Manuel Venegas
34. Marian_x
35. Nina
36. Secretos literarios
37. Tidalwave (Juan AM)
38. Bookanera AD
39. Raquel Per
40. Isa Martínez
41. Ana Granger
42. Noomi Sculder
43. Ana Mº García
44. Elena M.
45. Mayordoma Menta
FACEBOOK
46. Soraxfire Vattghern
47. Juan Alarcon (Juan AM)
48. Nina
49. Victor Morata Cortado
50. Raquel Per
51. Isa Martínez
52. Ana Granger
53. Eragone

Y el ganador es...
40. Isa Martinez (Readings of the North)
"En cuanto al poder que me gustaría tener sería el de viajar en el tiempo, me encantaría poder ir al pasado y aprovechar más los momentos vividos con las personas que ya faltan."  
¡Felicidades a la ganadora!

Por favor, envíame un email a isajgonzalez@gmail.com con tus datos postales para poder envíartelo a una dirección concreta. 

Y al resto, muchísimas gracias por participar. Me han encantado vuestros comentarios. Espero que aprovechéis para leer el libro igualmente, por que os aseguro que vale mucho la pena. Pronto espero traer algún otro sorteo, así que... ¡Stay tunned!

Invasiones de Ismael Martínez Biurrun

jueves, 13 de julio de 2017


Una de las cosas que más me gustan del festival Celsius es la oportunidad que me da para descubrir o lanzarme a leer autores y autoras que hasta el momento no conocía. No es el caso de Ismael Martínez Biurrun, al que le seguía la pista desde hacía un tiempo, pero sí que fue la excusa de su presentación en Avilés la que me ha lanzado a leer Invasiones. Y ya os adelanto que no será la primera reseña de este autor que veréis por el blog. 

Invasiones es el compendio de tres novelas cortas que relatan eso: una invasión. En la primera, una bíblica plaga de langostas ataca Madrid. En la segunda, la invasión viene del mismo interior de la tierra y en la última, llega a través de un meteorito. Son tres invasiones muy diferentes entre ellas, pero en las tres se aprovecha la premisa para explorar los límites de la humanidad de los personajes y como estos reaccionan bajo el estrés de una situación extrema. 

Al igual que pasa con historias post apocalípticas, las invasiones de Biurrun sirven para llevar a la sociedad o a un solo individuo hacia una presión extrema por la supervivencia. Es algo que se ha visto en muchas otras novelas (véase, por ejemplo, El señor de las moscas), pero Biurrun no solo lo aprovecha para eso, sino que va un paso más allá. Nos muestra tres caras de la humanidad diferentes entre ellas, tres formas de afrontar la desaparición del status quo. Es el hecho de que sean tres novelas cortas lo que le da dinamismo y fuerza al libro y aunque por sí solas funcionan a la perfección, unidas crean un conjunto mucho más potente. 

Uno de los aspectos que más me han gustado de las tres novelas es que pese a que parten de una premisa inicial (hay una invasión y la vida de los personajes protagonistas se escapa de su control), las tres historias son muy diferentes. En la primera vivimos una noche con cuatro personajes que entran y salen de escena como si fuera una obra de teatro. El giro final es especialmente interesante. En la segunda invasión Biurrun se escapa de la escenificación del teatro pero sigue con el drama que se encuentra en sus obras: Cuando la tierra se desmorona literalmente, el protagonista sigue intentando recomponer los pedazos de su vida como si tuviera alguna importancia. La tercera invasión se desmarca de la tragedia para darle más peso a la comedia. La historia, que al contrario de las dos anteriores, es más redonda y breve, está rodeada de un aire más divertido y desenfadado, sin quitar eso el aire opresivo que rodea las tres historias. 

El estilo de Biurrun se adapta muy bien a las tres novelas cortas. Aunque no he leído más del autor (algo que quiero remediar pronto), Biurrun narra la historia siempre buscando el punto de vista ideal para cada una. Sonsacando la podredumbre humana desde un punto de vista cercano o alejándose de los personajes para ver una imagen más completa, jugando siempre con la narrativa para recrear el mejor ambiente. 

Acabando ya la reseña, Invasiones me ha parecido una forma muy buena de adentrarme en la narrativa de Biurrun, tres cortos tentempiés que me hacen esperar a los platos principales de sus otros libros. Pero que sean tentempiés no quita que sean historias interesantes y bien construidas. Solo indica que Invasiones es una buena puerta de entrada a un mundo narrativo que parece, como mínimo, complejo y oscuro.

Otras reseñas:

Connerland de Laura Fernández

jueves, 6 de julio de 2017



Como ya sabréis, hace unos meses empecé un proyecto (con Dani de Boy with letters y Alex de Donde acaba el infinito) para leer varias lecturas de invitados al Celsius. La fecha del festival se acerca y llevo ya unos días que solo leo lecturas dentro de este proyecto. Connerland de Laura Fernández es una de ellas, un libro que creo que no ha acabado de cuajar conmigo. Vamos a ello:

Voss Van Conner es un escritor de ciencia ficción que acaba de morir de una forma estúpida. Sin embargo, cuando llegue a las facilidades de "Ahí arriba" le darán otra oportunidad para acabar de resolver los hilos abiertos de su vida. Miranda Sherikov, una azafata dolorosamente soltera, será su representante. 

Aunque podría hablaros de forma más concisa de otras muchas hilarantes situaciones que rodean a la muerte del escritor, prefiero que, si os animáis a leer la novela, las descubráis vosotros mismos. Aún así, Laura aprovecha para tejer una historia cargada de personajes extraños y alienígenas que acabarán ligados, de una forma u otra, a Voss. Las situaciones absurdas y las personalidades extremas y divertidas son dos recursos que Laura usa bien para crear una novela hilarante. Otra cosa que me ha encantado son las referencias constantes que tiene el libro (y todas las que no habré pillado) y que enriquecen muchísimo el libro.

Sin embargo, eso también se vuelve un poco en su contra a medida que avanza el libro. Y es que creo que un formato de este tipo de humor se hace demasiado largo en 450 páginas y se hubiera aprovechado mucho mejor si hubiera sido escrito en un formato más corto. Aunque los personajes nuevos aportan algo de frescura al humor, al final el libro se hace algo repetitivo. A esto no ayuda el estilo de Laura, que es ideal para este tipo de historia pero que acaba resultando redundante. El libro, pues, es un poco bipolar: tiene escenas y partes brillantes y momentos muy hilarantes, pero otros en los que la lectura se ralentiza por lo comentado arriba.

Todo el libro desprende un aire de los sesenta que me ha recordado bastante a Kurt Vonnegut. Laura hace humor con su estilo. Usando varios elementos (mayúsculas, paréntesis, letra cursiva...) y varias construcciones, logra hacer que su forma de escribir sea muy representativa. Esto, en un principio, funciona muy bien y en algunas ocasiones, inova de una forma u otra para que el lector se refresque. Pero al final este tipo de humor acaba pareciendo cansando y el hecho de que haya constantes repeticiones causa, como he comentado antes, que la lectura se haga repetitiva. 

En conclusión, Connerland no es un mal libro, pues se nota que hay mucho trabajo detrás y tiene momentos estelares e ideas buenísimas. Sin embargo, el conjunto no me ha acabado de convencer y al final se me ha hecho algo cuesta arriba leer el libro. Una pena, pues creo que con menos páginas y divagaciones y si fuera más "al grano" quizá hubiera sido una obra mucho más redonda.

Otras reseñas:

Luna: Luna de lobos de Ian McDonald

jueves, 29 de junio de 2017



El año pasado Luna: Luna nueva de Ian McDonald fue una de las lecturas más comentadas del año. Y es que la primera parte de esta trilogía (o al menos creo que será trilogía) dónde se ha desarrollado una sociedad entera en satélite terrestre lo merece. Aunque a mi parecer la novela no estaba a la altura del hype que crearon, disfruté mucho de la lectura y por eso en cuanto salió el segundo, quise leerlo también y compartir mis impresiones con vosotros.

La segunda parte de Luna continua justo dónde nos dejó la primera. Centrándose en menos personajes pero explorando más sobre ellos, McDonald consigue crear una historia más emocionante que la anterior, sobre todo con ciertas líneas argumentales. Al contrario de lo que me pasaba con Luna, pues en algunas ocasiones algunos personajes me parecían demasiado introductorios, en Luna de Lobos McDonald deja fluir al libro y eso hace que algunos personajes tengan, sabiamente, más páginas que otros. Eso me parece un acierto y hace que la historia fluya muy bien.

Por otro lado, esto mismo hace avanzar bien la trama y aunque todo confluye hasta los mismos conflictos y las últimas cincuenta páginas son trepidantes, McDonald tiene su tiempo de preparación para ello. El único problema que le veo a esto es que en algunas ocasiones hace mucha referencia al libro anterior y si, como yo, no es una lectura cercana, puede resultar algo confuso. Por eso recomiendo leerlos sin dejar mucho espacio de tiempo por el medio.

Sin embargo, Luna de lobos no es una lectura perfecta. Sí es verdad que me ha gustado más que su antecesora y que el ritmo trepidante hace que no puedas dejar la lectura, también me ha dado la sensación de que una de las atracciones principales que tenía el primer libro se pierde al perderse la novedad. La ambientación ya no aporta apenas nada novedoso y eso contrasta con la primera novela, que estaba plagada de pequeños detalles que construían este mundo. Esos detalles siguen ahí (los pasteles de Lucasinho, los deportes, el sexo, la ropa, el dinero, etc) y McDonald lo refuerza con algunas escenas que ayudan a construir el mundo y los personajes. Pero en general, no innova ni crea nuevos elemenos y aunque eso podría parecer inútil en otras novelas, mientras leía Luna de lobos me daba la sensación de que el libro había perdido la frescura del primero. 

En conclusión, Luna de Lobos es una buena segunda parte, de esas lecturas que te atrapan y no puedes dejar de leer. Y pese a esos "peros" que le he sacado a la novela, el libro me ha gustado y he disfrutado mucho con su lectura. Así que si queréis volver a viajar a la sociedad lunar y volver a reencontraros con los personajes de la primera entrega, Luna de lobos consigue coger muy bien el relevo de la primera parte. Ah, además hay una escena buenísima que es más bien una diserción sobre pasteles. Y qué queréis que os diga, como repostera amateur, a mi eso me ganó totalmente.

Otras reseñas:


Sorteo La quinta estación de Nora K. Jemisin

martes, 27 de junio de 2017


El pasado 31 de mayo el blog cumplió tres años y os dije que quería celebrarlo de alguna manera especial y ya había pensado que fuera un sorteo. Un sorteo me parece una buena manera de agradeceros todo lo que habéis hecho por mi visitando, leyendo y comentando este blog. Recomendándome buenas lecturas y, alguna vez, dejáandos recomendar por mis reseñas. Después de 3 años de blog, de 183.000 visitas, de muchísimos descubrimientos literarios y intercambio de comentarios que se han convertido en amistades, puedo decir que este blog me ha dado muchísimo. Y que no siempre os lo he podido devolver.

¿En qué consiste el sorteo? Como bien dice el título, voy a sortear un ejemplar de La quinta estación de N. K. Jemisin pero con una sorpresa más... ¡Es un ejemplar firmado! A principios de junio tuve la suerte de poder conocer a esta maravillosa autora gracias a Nova y me dieron un ejemplar de más para poderlo sortear. Si habéis leído mi reseña (y si no, no sé a qué estáis esperando), La quinta estación es un libro que me fascinó y el poderlo compartir con vosotros y saber que alguno de vosotros lo leerá gracias al sorteo me hace muy feliz.

El sorteo se realizará del 27 de junio (hoy mismo) al 13 de julio. Tenéis algo más de dos semanas para participar. Se realizará envío solo a una dirección española, seais o no residentes en España. El ganador se dará a conocer entre el 14 de julio y el 17 de julio y me tendrá que enviar un correo o un privado por twitter con su dirección.

¿Como participar? Podéis participar en cualquiera de las tres plataformas (o las tres). Si participáis en las tres, obviamente tendréis más posibilidades de ganar.

Blog
Para participar en el blog, nada más sencillo. Tenéis que seguir el blog y contestar a esta misma entrada comentando a la pregunta: "¿Qué poder natural te gustaría tener?"

Facebook
Para participar en facebook, tenéis que darle "me gusta" y compartir publicamente este post además de seguir a la página del blog y a la página de Ediciones B.

Twitter
Para participar en el twitter, es muy fácil. Tenéis que darle RT a este tuit, seguir a @NovaCiFi y @IsaJanisG y contestar a la pregunta "¿Qué poder natural te gustaría tener?" con el hashtag #SorteoJemisin.

Y eso es todo. Bienvenidos al fin del mundo... ¡Qué la suerte esté con vosotros!

Justicia auxiliar de Ann Leckie

viernes, 23 de junio de 2017



Seguimos con los libros leídos para el Proyecto Celsius con Justicia Auxiliar de Ann Leckie. Mi historia con esta novela tiene tiempo, pues ya me planteé leerla desde agosto pasado. Y ya sea por pereza, ya sea porque la temática no acababa de llamarme del todo, he ido dejando el libro apartado durante meses hasta ahora. Todo sea por el Celsius.

Justicia auxiliar nos traslada a un universo dónde una gran parte de él ha sido conquistado por el Radch. Breq, que ha vivido 2000 años siendo una Inteligencia Artificial de Justicia de Toren y que es ahora solo una infinita parte de sí misma, lo ha perdido todo: su nave, su tripulación y todo lo que era ella. O casi todo: le queda aún su venganza como objetivo. En busca de este, se topa con Seivarden, antigua teniente de Justicia de Toren.

Ann Leckie presenta en su primera novela una space opera que tiene poco de opera pero que, aún así, funciona. A través de la voz fría, pero no impersonal, de Breq, podemos ir conociendo no solo su historia, sino toda la ambientación que rodea a la novela. Y ya en las primeras páginas podemos ver algunos de los temas que Leckie toca en toda la novela: la identidad, tanto individual como de género, el choque cultural de sociedades, etc. Y de hecho, algunos temas están llevados magistralmente. Es muy interesante, por ejemplo, como habla de la identidad de género y del uso del idioma en este sentido. Breq y todas las habitantes del Radch hablan siempre en positivo, sin distinguir si su interlocutor es hombre y mujer. Como Breq es la narradora de la novela, nos vemos inmersos en esa característica idiomática y no es hasta más tarde que descubrimos que algunos de los personajes que asumíamos que eran femeninos son, en realidad, hombres.

Por otro lado, el tema de la individualidad y de la identidad personal también está muy bien llevado. Breq es ella misma, un ser individual. Y a su vez, ha sido centenares de personas a la vez y ha sido Justicia de Toren. Al principio del libro conocemos las dos facetas: La de Breq como auxiliar, como IA en un cuerpo humano, y la de Breq como Justicia de Toren en su totalidad. La frontera entre ambas está muy difuminada y las reflexiones del libro hacia este tema se hacen muy interesante.

Y sin embargo, Justicia Auxiliar tiene algunos fallos que no siempre compensan sus puntos fuertes. Sobre todo a causa de que algunos de estos fallos vienen de los puntos fuertes. Por ejemplo, una vez te das cuenta de que algunos personajes a los que Breq habla en forma femenina son en realidad hombres, te das cuenta de que la mayoría de los personajes lo son. Por otro lado, esta característica idiomática está muy poco explotada para mi gusto. Aún así, lo que más le cuesta a la novela es llevar bien la trama. El inicio se hace algo lento y aunque al principio capta el interés del lector, acaba perdiéndolo. Hacia el final, cuando todas las cartas ya están expuestas sobre la mesa, la falta de misterio también le hace un flaco favor a la novela.

En general, Justicia Auxiliar es una novela entretenida y que aunque no se lee rápidamente, si que consigue lo que se propone. Pero aunque aporta puntos de vista interesantes, creo que le ha faltado arriesgarse más. Sí es verdad que es una primera novela y que la autora ha tenido ideas interesantes que, en próximas novelas, podrá desarrollar mejor. Pero la sensación que me ha dado Justicia  Auxiliar es de una novela que pasará, sin pena ni gloria, entre mis lecturas de este 2017.

Otras reseñas:
Generación Reader
Boy with letters
El caballero del árbol sonriente


Claire North alrededor del mundo

martes, 20 de junio de 2017


Una de las cosas que más me gusta hacer para Adopta Una Autora es investigar su obra. Uno de los aspectos que más interesante encuentro de sus obras es la cantidad de mundo que recorren sus personajes. Los viajes son una constante en los libros de North y sobre esto mismo quiero aprofundizar en esta entrada. ¿Sabéis eso que dicen que la literatura nos permite viajar? Bien, en las novelas de Claire North, esto se puede tomar al pie de la letra.

Harry y Hope,  breves pero intensos

Las primeras quince vidas de Harry August es una novela que está dividida en dos líneas temporales, la “principal” que sigue la historia de cómo Harry avanza a través de sus vidas, y la secundaria, que son los múltiples flashbacks que preceden los capítulos de la trama “principal” y que, de alguna manera, la encuadran en contexto. Aunque leyendo la novela esto me resulto algo pesado al final, esta estructura permite a North mostrarnos múltiples escenas de la vida de Harry. Y ¿cuántos viajes creéis que puede hacer una persona que ha vivido quince vidas? Spoiler: son muchos. Con Harry vivimos en la Rusia comunista, visitamos brevemente China, África o nos trasladamos a la Europa en guerra. Aunque la mayoría de la historia pasa en Inglaterra, son muchos los lugares que están descritos en la novela.

Con Hope pasa algo similar. La forma en la que está escrita hace que el lugar no tenga tanta importancia, pero aún así nos muestra India, Inglaterra o Japón, breves pedazos de estos lugares que quizá sean secundarios pero que ayudan a situar bien la novela.

Los viajes de Touch

Reciclando fotos, no me lo tengáis en cuenta
Y para contraposición de la naturaleza esporádica de los viajes de los dos anteriores personajes, tenemos a Kepler y todos los viajes que se realizan en Touch. Aquí estos tienen una importancia más vital y Claire lo hace notar con descripciones breves pero muy precisas. Kepler está a punto de morir en Turquía al principio de la novela. Y a partir de ahí, visita Estambul, Bratislava, Berlín, París, Montpellier, Lyon y Nueva York. Y todos esos lugares no solo tienen importancia para la trama, sino que son descritos detalladamente.

Y es aquí donde aparece la maestría de North. Porque en unas pocas frases, es capaz de enviarte al lugar que describe y lo hace de una manera muy elegante. He tenido la suerte de haber estado en casi todos los lugares que comenta y recuerdo con cariño Berlín, Bratislava o las ciudades de Francia y a todas ellas me sentí trasladada con rapidez leyendo la novela.

 “Hacía décadas que no visitaba Bratislava. Diez preciosas calles en el centro, un castillo en la colina, trolebuses y una gran cantidad de arquitectura anónima. Era una ciudad que la mayoría de los turistas recorrían en un par de días. A una hora de Viena en barco, a la misma distancia en tren a través de llanuras inundadas, era difícil quitarse de encima la sensación hacia esta capital de que había algo más interesante cerca.“
(Perdonad la mierda de traducción casera)

Además de esos pequeños detalles, North te adentra en los pequeños detalles que significan viajar a un lugar desconocido: la comida, la gente, esa dificultad de entenderse con los locales, el dormir en hoteles/hostales que pueden ser de lujo o ser de lo más incómodo… La experiencia del viajero que siente el personaje se transmite hacia el lector con una sutilidad tal que, muchas veces, es totalmente inconsciente.



Charlie y el viaje como profesión

Aunque como ya dije en la reseña El final del día no me gustó, justamente North le da otro giro al tema de los viajes en él y es que Charlie, que trabaja como Heraldo de la muerte, viaja alrededor del mundo para visitar personas que están a punto de morir. Con eso como excusa, North se permite enviar a su protagonista a rincones que, en otro tipo de tramas, quizá no tendría tanto sentido que visitara. De esta forma, y como capítulos inconexos entre ellos, Charlie visita algunos lugares como Groeanlandia, Perú o Israel.

Por otro lado, y también algo que no pasaba tanto en sus anteriores novelas, Charlie tiene que interaccionar con los habitantes del lugar y de esa forma, North habla de temas de actualidad que son interesantes y que están relacionados con esos lugares. Se aleja un poco de la descripción física para mostrarte el carácter del país. 

Lo que la propia Claire piensa

Leer es viajar a miles de mundos o a nuestro propio mundo. Claire North lo sabe bien y lo muestra en todas sus novelas. Os dejo, para acabar con este artículo, un fragmento de una entrevista que se encuentra en los extras de Touch y en el que North habla justamente de este tema (perdón por la traducción propia):

Kepler viaja muchísimo en esta novela. ¿Cómo haces la investigación de todas las localizaciones que salen en la novela?
Guías de viaje, fotos, reportes del tiempo, películas, internet, charlas con amigos que han viajado a esos lugares… y en algunos casos, ¡mi experiencia personal! He estado en algunos de los sitios del libro como turista i estudié la historia de muchas de las ciudades a las que envío Kepler durante mi muy oxidado grado de Historia. Además, siendo justos, una parte importante de viajar o de situar un lugar en una novela no es sobre los lugares importantes, no es “el año en el que la Torre Eiffel se construyó”, sino más bien sobre esas pequeñas cosas (como sabe la comida, si los autobuses van a la hora o no, la bebida nacional, esa broma local), el tipo de cosas que los personajes experimentan, más que los hechos-para-turistas que podríamos estudiar y aprender.

En la entrevista que hicimos Laura Huelin (La nave invisible) y yo a Claire North, también salió esta pregunta. Os copio lo que la misma North dijo sobre el tema:

También a los tres les gusta viajar y recorren Europa (y alguno gran parte más del mundo). ¿Esta pasión por viajar es único de tus personajes o hay algo de Cat Webb? ¿Cómo te documentas para escribir sobre partes tan diferentes del mundo?
Me encanta viajar. Nunca viajo suficiente. Pero casi todos los lugares a donde voy acabarán en un libro, aunque solo sea porque tengo un sentido para los detalles que lo hacen vivir. El resto del tiempo me limito a guías de viaje, Internet e historias de mis amigos.
Son las cosas pequeñas las que dan vida a un lugar. En Polonia, siempre pienso en las Tiendas del Papa (fotos de un Papa sonriente, hábitos blancos, etc.) justo al lado de las sex shops en hermosas ciudades rodeadas por cemento, o en la forma en la que la televisión pondrá películas americanas que no están dobladas o subtituladas, pero que tienen una única, monótona voz leyéndolo todo en polaco. “Oh, no, el barco se hunde. Se hunde, todos vamos a morir. ¿Qué has dicho? Todos vamos a morir. Te quiero. Yo también te quiero.”
O, más insolente, España… como extranjera, hay cantidades increíbles de cerdo y queso, pero también una incapacidad total de encontrar vino blanco en los supermercados, y la manera en la que los conductores parecen muy gustosos de tocar la bocina, y la indescriptible burbuja de voces que recibes mientras el reloj da la media noche en la calle, y cómo la gente no parece capaz de saber qué hacer cuando llueve, o lo rápido que una ciudad puede cambiar de aspecto en solo dos calles, y la ligeramente extraña tendencia del arte renacentista que se inclina a imágenes de la Virgen María proyectando leche materna sagrada en el lienzo…
Sí, también hay eventos geopolíticos muy interesantes, y arquitectura y cultura, pero no necesariamente crean un sentido de personalidad tanto como lo hacen las pequeñas cosas. Vivimos la vida rodeados de pequeños detalles: la comida que comemos, la pasta de dientes que usamos por la mañana, la frustración de coger el bus 43, y a menudo son más inmediatas que las cosas grandes, o que las grandes ideas. Crean un lugar, pero también pueden crear la sensación de ser un extraño en el lugar. Ser un extraño mirando dentro, a una distancia de la cultura sobre la que escribes y encontrando en ella algo nuevo es uno de los regalos de viajar y de escribir sobre viajes. Los libros siempre deberían tener algo que mire al mundo con ojos nuevos. Las aventuras en lugares lejanos traen regalos en la realidad.
Otras entradas sobre Claire North:
Las máscaras de Claire North
Reseña Touch
Reseña El final del día
Reseña Las quince primeras vidas de Harry August
Reseña The sudden appearance of Hope Arden
Programa podcast sobre Touch (en colaboración con Al otro lado de la página)
Entrevista a Claire North (en colaboración con La nave invisible)

El cuento de la criada de Margaret Atwood

viernes, 16 de junio de 2017



Creo que no me equivoco si digo que El cuento de la criada es un de los libros que más hype ha producido en los últimos meses. Desde que salió a finales de abril, he visto en redes sociales a bastante gente comentando el libro, algo incrementado gracias a la aparición de la serie de HBO, de lecturas conjuntas (una organizada por Adopta una autora) y al Spoiler Club. Pero estamos hablando de una novela escrita en 1984 (bonita fecha, casi parece hecho adrede), es decir que es una novela que ya lleva un buen equipaje encima.

El cuento de la criada nos traslada a un futuro distópico en el que la tasa de reproducción ha bajado a niveles preocupantes y se ha implementado una sociedad en Gilead que busca controlar a la mujer y, con ello, su capacidad reproductiva. Así aparecen las criadas, mujeres con capacidad de engendrar hijos, que son enviadas a las casas de las familias más importantes del régimen para fecundar un niño. Defred (Offred en la versión original) forma parte de ese estrato poblacional y, a través de sus ojos, podremos conocer la sociedad opresiva en la que vive.
Esta foto sería una portada preciosa para el libro.

Estamos ante una distopía con tintes clásicos y como tales, vemos dos elementos que caracterizan a toda buena distopía: Una crítica a la sociedad actual y la capacidad de trasladarnos a ese futuro que describe la autora con una facilidad terrorífica. En este caso, Atwood juega sobre todo con elementos religiosos para justificar la estructura de la sociedad, pero también juegan un papel importante otros elementos como el machismo o la reproducción. En esta sociedad vemos diferentes estratos y aunque los hombres tienen un papel en ella, la novela se centra en las mujeres: Las Tías, las criadas, las Marthas y las esposas de los comandantes. 

La caracterización de Defred es, quizá, lo más interesante de la novela. Toda la historia está construida alrededor de su personaje y sus miedos, sus preocupaciones y sus esperanzas nos hacen creer que es un personaje muy real. Atwood juega con la empatía, sí, pero sobre todo juega con la identificación: Podemos vernos claramente en el papel de Defred. Defred no es una heroína, no es valiente ni atrevida ni revolucionaria. Es una persona con sus claroscuros, sus miedos y preocupaciones, una persona que toma decisiones, aunque esta decisión sea la de no tomar ninguna decisión. 

Gilead nos muestra una sociedad patriarcal en la que las mujeres han perdido todo lo que las hace humanas: la identidad, la educación y la libertad. A través de varios elementos (los vestidos cerrados de las criadas, las escenas de sexo incómodas entre el Comandante, la esposa y la criada, la educación por las Tías que se nos muestra a través de flashbacks, el propio nombre de las criadas, etc) vemos como se puede eliminar todo lo que hace persona a alguien. Y al final, ¿qué le queda realmente a Defred, aparte de sus pensamientos privados? Nada. No le queda derecho sobre su capacidad de ser madre, no le queda libertad de movimiento y expresión, siquiera le queda su nombre. 

Atwood escribe maravillosamente y hace que hasta cuando la novela peca de tener excesiva lentitud, sea un placer de leer. Como única crítica al libro, el final es algo precipitado, que unido al epilogo algo desconectado de la novela (y que sí, le da un giro final inesperado) logra que le quede un regusto amargo al lector, un regusto por otro lado que no logra quitar el placer conseguido con el resto de la novela. Sin embargo, y al contrario que me pasa con muchos libros, no me habría quejado si el libro se alargara un poco más a favor de aprofundizar en varios temas que quedan algo sueltos hacia el final del libro. En conclusión, una novela femenista de ciencia ficción que gustará a cualquiera que lea género. Y de hecho, a cualquiera que no lo lea también.

Otras reseñas del libro:
Persiguiendo dragones
A Petrie le gustan los libros
Koratai
La medicina de Tongoy