Who fears death de Nnedi Okorafor

jueves, 16 de noviembre de 2017


Siempre hablamos de como las expectativas pueden jodernos una lectura y aunque muchas veces el hype ayuda, en algunas ocasiones ocurre de verdad. No sabéis las ganas que tenía de leer algo de Okorafor. Es una autora de la que había oído hablar muy bien por gente de la que me fío mucho (como por ejemplo, Pablo de Al otro lado de la página). Tardé mucho en conseguir el libro (antes quería leerme The book of Phoenix, pero al final empecé con este), por lo que esas ganas fueron acumulándose. Y entonces empecé el libro y bien… no fue lo que esperaba.

Onyesonwu es una ewu y como tal, una marginada entre los suyos. Ewu es el concepto de aquel hijo que ha nacido de la violación de una mujer Okeke con un hombre Nuru y ese es el caso de la madre de Onyesonwu. Su aspecto físico es diferente y eso la marca desde el nacimiento. Onyesonwu descubre que es el amor paterno cuando, después de asentarse en Jwahir, su madre se case con un buen hombre. Descubre que es la amistad después de pasar por el rito de madurez. Sin embargo, hay un poder latente en ella y ese poder la conducirá por el camino del autodescubrimiento y la venganza.

Mi mayor problema con esta novela, un problema que ya se ve desde las primeras páginas, es la falta de un tono claro. Who fears death oscila entre la novela juvenil y la adulta, sin llegar a asentarse bien en un lado u otro. Eso podría no ser un problema, pero provoca que algunas escenas no sean necesarias o queden demasiado infantilizadas o tópicas. Es sobre todo ese contraste que vemos con otras escenas las que hacen brillar con fuerza estos fallos, pues a veces Okorafor está hablando sin pudor (como creo que es necesario hacer) sobre violaciones, sexo, menstruación o la ablación. Es algo que me parece necesario en el tono de la novela y que he disfrutado (y sufrido) muchísimo. Es por estas escenas que las otras, las más juveniles, me sobran y me chocan. Si no fuera el tono tan duro a veces, no me extrañaría un tono tan superficial en otras.

Aún así, y a pesar de esto, la gran mayoría de la novela es disfrutable. Tiene una trama fascinante y, sobre todo, una ambientación muy amplia que Okorafor enseña sin tener que explicarla. Ambientada en África (o algo que se le parece), la novela oscila entre la fantasía y la ciencia ficción postapocalíptica sin querer ceder terreno en un género u otro; no lo necesita.

Los personajes también están bien construídos, pero no todos aportan lo que deberían aportar según el peso que tienen en la trama. Onyesonwu está muy bien hecha en cuanto a que es un personaje realista que vemos crecer. La Onye del principio del libro es diferente a la que acaba. Pasa lo mismo con Mwita, para mi uno de los mejores personajes, aunque él, más que madurar, lo que hace es aprender a comprender a Onyesonwu. Los personajes secundarios también tienen la importancia que merecen. Es cuando entramos en algunos principales que acompañan a Onyesonwu en su viaje, cuando el terreno se vuelve más pantanoso. Algunas de estas escenas las he encontrado innecesarias e infantiles, totalmente contrastadas con el tono de la novela.

Me gusta mucho la lírica de Okorafor, sencilla pero directa, ideal para una historia así. Las partes duras están narradas de manera que el lector las sientas y en algunos momentos tenía que dejar el libro aparte por lo duro de la descripción. Esto es algo que, al menos yo, disfruto mucho cuando leo y esa empatía que logra Okorafor no es algo fácil. El libro no necesita, para mi gusto, una narrativa más elaborada: es así, sincera, oscura, directa, como el libro brilla más.

Otro problema que he tenido con el libro ha sido el final precipitado. La trama avanza a paso muy lento, pero no es una lentitud molesta en la mayoría de casos, no al menos para mí. Es importante conocer el pasado de Onyesonwu para comprender su presente, es interesante saber por todos los lugares por los que ha pasado para saber su destino final. Sin embargo, el clímax llega de forma rápida y se soluciona aún más rápidamente. Todo lo que Okorafor ha conseguido a lo largo de la novela lo finiquita con una rapidez tal que casi parece que no haya pasado.

En conclusión, Who fears death no es un mal libro, de hecho y pese a lo comentado en esta reseña, he disfrutado de su lectura. Habla de temas que me parecen no solo fascinantes, sino también muy importantes. Da una representación a elementos casi desconocidos hasta entonces en novelas de ciencia ficción y fantasía. Pero se nota que es una primera novela y que, en algunas partes, tiene fallos que no me han acabado de convencer. No los suficientes para que no quiera repetir con la autora. Creo que The book of Phoenix, que está en mi casa, será la siguiente novela que lea de ella. Estoy segura de que me gustará más. 

Otras reseñas del libro:

Como leer a Claire North y no morir en el intento

lunes, 13 de noviembre de 2017


Una de las cosas que más me ha gustado del Adopta una autora ha sido esta oportunidad de investigar y leer a una autora que había conocido recientemente. Otra cosa que me ha encantado ha sido la sensación de que algunas personas confiaban en mí a la hora de pedir recomendaciones sobre North. No me considero una experta ni del género ni de la autora, pero sí he podido leer suficiente como para poder contestar esa pregunta con seguridad. Y es por eso que he querido hacer esta entrada (como ya hice en su momento con Murakami y Yoshimoto) sobre North: Una guía de lectura generalizada para todo aquel que quiera adentrarse en su obra y no sepa cómo.

La forma más evidente y directa de conocer a esta autora es mediante sus novelas. Creo que la gran mayoría de personas que han leído algo de North empezaron por ahí, más concretamente por Las quince primeras vidas de Harry August. Esta es, quizá, la forma más obvia pero también más asequible de leer a esta autora inglesa. Harry August representa bien toda la obra de ciencia ficción adulta de la autora y además, es de los pocos libros de ella que está en español. Harry August es un libro bastante adictivo y se lee rápido, por lo que podéis tener una dosis de Claire North en unas cuantas tardes.

Saltando el inicio obvio, hay otras obras de North que podríais leer para empezar o continuar con su bibliografía. La que yo siempre recomiendo para empezar, al ser la más thriller-like, es Touch. Una de mis preferidas de la autora, creo que concentra muy bien su esencia: una trama adictiva, un elemento de ciencia ficción muy bien explorado y una crítica social interesante. Trata  también el género desde una perspectiva fascinante y solo por eso ya merece la pena leerlo.

Os diría que continuarais con The sudden appearance of Hope, que es mi segunda novela preferida de ella, pero esta no es para todos los gustos. Al contrario que las dos primeras, cuyas tramas siguen elementos más de thriller y acción, Hope es una novela más introspectiva e íntima y si no conectas con la protagonista, seguramente te resulte aburrida. Para mi es de las mejores justamente por esa misma razón: al conectar tantísimo con las emociones de Hope, conecté a un nivel mayor con la historia. Os puede pasar o no lo mismo, pero aunque no os pase, creo que sigue siendo una novela disfrutable.

Claire North por Marina Vidal
Después de leer tantas novelas, suele apetecer leer formato más corto. Aunque North no es muy prolífica en los relatos, últimamente está participando en un par de antologías que tienen muy buena pinta: The djinn falls in love, donde también participan escritozaros como Gaiman o Okorafor. Black Mirror, una serie de relatos basados en la serie que aún no ha salido pero tiene muy buena pinta y Penguin ya ha comprado sus derechos para publicarla en España. Otra posibilidad son las tres novelas cortas de The Gameshouse. Aún no las he leído, pues solo se encuentran en digital y no soy muy fan de ese formato, pero creo que son una buena opción si tenéis ganas de una ración de Claire North cortita y rápida de leer.

Por último, y ya solo para los más fans, podéis probar si os gusta más que a mí la última novela de la autora, El final del día. La dejo para el final porque como ya comenté en su momento, fue una novela que no me funcionó. Y no me gustaría que alguien se desilusionara con la autora por culpa de haber leído el libro equivocado. Sea como sea, como siempre, es algo que podéis probar vosotros mismos, pues cada persona lee de forma diferente y lo que a mí no me funcionó puede gustaros a vosotros.

También podéis probar sus novelas anteriores con otros pseudónimos. No me interesa en demasía la obra anterior, pues la mayoría de obras son de una saga, pero sí tengo curiosidad por la fantasía más adulta que escribió como Kate Griffin. Si se os acaban las novelas de North, siempre podéis probar sus otros pseudónimos.

Espero que esta entrada os haya servido un poco de guía. Quería hacer una así más global antes de la última entrada en diciembre, con la que me despediré de la autora (aunque no del proyecto). Pero sabéis que podéis leer las reseñas de todas las novelas comentadas en los links que dejaré más abajo, por si queréis un poco más de información sobre ellas. Y que, en caso de que aún tengáis dudas de por dónde empezar, podéis pedirme consejo directo. Cuando se trata de leer a Claire North, siempre tengo tiempo. 

Otras entradas sobre Claire North:

La mirada extraña de Felicidad Martínez

jueves, 9 de noviembre de 2017


Una de las cosas que más me alegra de haber abierto y mantenido un blog como A través de otro espejo es la posibilidad de conocer y descubrir nuevos autores interesantes. El caso de Felicidad Martínez fue un caso bastante atípico, pues la conocí en persona antes de saber nada de su obra. Tuve la suerte de ir a su presentación de La mirada extraña en el Celsius de 2016 y desde entonces, la curiosidad por su obra me llamó la atención. Que haya tardado más de un año en leerla tiene delito, pero como siempre dicen, mejor tarde que nunca.

La mirada extraña es una colección de cuatro novelas cortas ambientadas en el mismo mundo que se relacionan entre ellas dos a dos. Es decir, la primera y la cuarta están relacionadas, mientras que la segunda y la tercera pasan a la vez, pero desde puntos de vista distintos. En todos los casos, se muestra el contacto entre al menos dos civilizaciones alienígenas: Dos maneras de pensar totalmente ajenas que chocan irremediablemente.

Es una premisa interesante y Felicidad Martínez la lleva hasta su extremo. La primera novela corta, Fuego Cruzado, es para mí la mejor. Es una lectura algo difícil de entrar, pero que en mi caso me enganchó desde un principio. El contacto entre civilizaciones diferentes y la forma en que ese contacto se hace posible (el lenguaje, la comunicación, el choque de costumbres) me pareció muy interesante. Más que la creación exhaustiva de un world builiding (que también hay), Felicidad parece poner todas las características de sus personajes para contar una historia y, sobre todo, para explotarlas al máximo.

La estructura del libro funciona. El hecho de que todas las historias estén entrelazadas en un mismo mundo impulsa al lector a buscar conexiones y cuando las historias se ven claramente conectadas, es interesante ver como el cambio de un punto de vista puede alterar toda una historia. Sin embargo eso también juega un poco en su contra y La perversión de la luz, la tercera novela corta, se hace algo repetitiva al estar tan seguida de la segunda.

Los temas que trata Felicidad me parecen fascinantes. La sexualidad, el género, el idioma y la forma de comunicarnos, el status quo y la tradición… Felicidad lo cuestiona todo y crea paralelismos de momentos históricos (y a veces muy actuales) de nuestro mundo con las situaciones de los mundos que muestra en sus historias. Nos empuja a ver toda la realidad desde unos ojos extraños, ajenos a nosotros, pero lo hace de forma que la empatía siga existiendo. Algo que ya intentó Scott Card en su momento con los insectoides (y claramente hay una influencia de su obra en la de Felicidad), pero que la autora española lleva un paso más allá.

La mirada extraña es un libro atrevido. Un acercamiento a la ciencia ficción española y a una autora que, si todo mantiene este nivel, merece mucho la pena. Son cuatro novelas cortas, pero actúan como una sola: tratan temas similares, en el mismo universo y con un punto en común: el contacto entre varias especies. La audacia con la que Felicidad muestra todo esto, a través de un lenguaje cuidado y adaptado a la obra, me parece muy interesante. Sin duda, uno de esos musts.  

Otras reseñas:

Planetas Invisibles de varios autores

martes, 7 de noviembre de 2017


Hace tiempo que tengo ganas de leer y descubrir más ciencia ficción china (bien, ciencia ficción asiática, pero aparte de la china y la japonesa no conozco mucho más) y el descubrir que existía una antología como Planetas invisibles y que además el antólogo era Ken Liu me emocionó muchísimo. Aprovechando que Lee runas ha editado esta antología en español y que ya la había leído en inglés, he repasado algunos de los relatos para volver a disfrutarla.

Invisible Planets es una antología de relatos de ciencia ficción escritos en chino y traducidos por el propio Ken Liu. Muchos de estos relatos han sido publicados independientemente en algunas revistas (y pueden encontrarse online), pero el libro además recoge ensayos sobre la ciencia ficción china y un prologo de Ken Liu muy interesante. En el libro constan relatos de autores como Chen Qiufan, Xia Jia, la ganadora del Hugo Folding Beijing de Hao Jingfang o Liu Cixin, entre otros.

Uno de los problemas que he tenido con esta antología ha sido el hecho de que, más que priorizar la variedad de autores, Ken Liu ha priorizado el mostrar varias facetas de pocos autores. Es por eso que encontramos de una a tres historias por autor, espacio “robado” que podría haber servido para mostrar y dar a conocer aún más escritores desconocidos en Occidente. Eso no quita que la selección tenga mucha calidad: los autores mostrados por Liu tienen historias muy interesantes y podemos ver variaciones no solo entre cada uno de ellos, sino también en las obras de un mismo autor, lo cual es interesante. Por ejemplo, las obras de Hao Jingfang tienen un aire diferente a las de Ma Boyong, que escribe un relato duro y amargo. 

Aún así, y con la irregularidad que rodea a cualquier antología, los relatos mostrados en Invisible Planets son muy interesantes. Me han gustado sobre todo los de Chen Qiufan y los de Xia Jia, con un sentido de la maravilla precioso y una visión del mundo y el futuro a veces desgarradora, a veces alegremente vacía. Si algo caracteriza a esta antología es la variedad de temas y estilos que se ven en ella y podemos encontrar des de relatos como el que da nombre a la antología, de Hao Jingfang, que más bien parece un catálogo de mundos inventados, como relatos desgarradores de Chen Qiufan (El año de la rata) o distópicos como el de La ciudad del silencio de Ma Boyong.

Al final de la antología, y cerrándola de una manera espléndida, hay varios artículos escritos por Cixin Liu, Chen Qiufan y Xia Jia que hablan de literatura china de ciencia ficción desde un punto de vista personal. Son un complemento perfecto para todos los relatos de la antología, pues explican tanto el origen de la ciencia ficción china como su estado actual.

La edición de Lee Runas es muy elegante. Es un riesgo publicar una antología así (si la ciencia ficción vende poco, imagináos la ciencia ficción china) y que una editorial se arriesgue para publicar contenido de esta calidad es genial. Muy buena la traducción de David Tejera y de Manuel de los Reyes (aunque habría preferido una traducción directamente del chino, los dos traductores hacen un trabajo excelente), que consigue lo que Ken Liu ha conseguido en el mercado anglosajón: acercar la ciencia ficción china a los lectores españoles. 

Con el boom de literatura asiática que, creo yo, estamos viviendo en nuestro país, Planetas invisibles no podía llegar de la mejor manera. Una demostración que hay mucha ciencia ficción que nos queda aún por conocer (y que esperamos que se animen a traducir pronto). Esta antologia es la manera perfecta para hacer una cata de la ciencia ficción que se está creando en China: una cata que se hace demasiado corta y que te deja con ganas de más. ¿Podremos ver pronto un Invisible Planets 2? En lo que a mi respecta, estoy segura de que hay material de sobra para varias de estas antologías. ¡Yo la compraba seguro!

Otras reseñas de esta antología:
El caballero del árbol sonriente
In the never never


Un año de #LeoAutorasOct

jueves, 2 de noviembre de 2017


Hace un año y un par de meses unas cuantas empezábamos una conversación de twitter hablando sobre las pocas autoras que habíamos leído a lo largo del año, a raíz de una entrada que había publicado Alex en su blog. Yo proponía, casi al aire, la idea de dedicar un mes para leer autoras. Una idea que a Omaira, Marbaden, Carbaes, Isa North y Dalayn les parecía estupenda. Hicimos nuestras listas y pronto la iniciativa empezó a entusiasmar a medio twitter. Las listas y las recomendaciones ese octubre fueron excelentes y cuando el mes acabó, mucha gente quiso seguir leyendo a mujeres.

Ahora ha acabado octubre de 2017 y un año más tarde del primer #LeoAutorasOct me encuentro con que estoy en una situación similar y a la vez, muy diferente. Este mes he podido leer y descubrir varias autoras (os hablaré de ello después) y he podido equilibrar un poco la balanza que, de nuevo, empezaba a desequilibrarse hacia los escritores. Sin embargo, eso no es lo único que me llevo de esta iniciativa.

Y es que en un año he podido conocer y difundir la obra de muchas autoras. He participado en Adopta una autora, una iniciativa con la que he querido dar a conocer la bibliografía de Claire North (aquí si queréis leer las entradas que he escrito sobre ella). He podido hablar de mujeres en algunas entradas de El peso del aire y algunas entradas publicadas aquí mismo (por ejemplo, las entradas de Leer en corto, dónde las autoras siempre están muy presentes). Y sobre todo, me he animado a compartir y hablar sobre autoras en redes sociales y hasta en la vida real. Creo que con todas las iniciativas que nacieron antes y después de el #LeoAutorasOct, esta tendencia se ha incrementado en muchos de nosotros.

Hay muchos comentaros negativos al respecto. Comentarios que defienden que la literatura se tendría que difundir según su calidad y no según el sexo de la persona que lo escribe. Y eso es verdad, en parte. Porque el problema que tienen las mujeres escritoras no es que les falte calidad, es que les falta visualización. Por supuesto, no niego que hay escritoras pésimas, faltaría más. Las mujeres son igual de humanas que los hombres (por si no os habíais dado cuenta) e igual de versátiles. Igual que hay Ken Follet en el mundo, hay Stephanie Meyers. Pero también, igual que hay Charles Dickens, hay Jane Austen. El ser humano ha tenido el impulso de contar historias desde siempre y las mujeres han crecido rodeadas también de ese impulso. Hay mujeres que escribían en el siglo X. Y antes. El problema es que no las vemos.


El #LeoAutorasOct sirve para que podamos verlas. Para que, leyéndolas y criticándolas (para bien o para mal), podamos darlas a conocer. Para que quizá llegue algún día en el que no se considere la ciencia ficción un género por y para hombres o un momento en el que se recomiende con la misma asiduidad a Stoker que a Nesbit. Dedicamos un mes entero para leer lo que han escrito mujeres, pero seguimos el resto del año leyéndolas, difundiéndolas, hablando  de ellas. Y seguiremos así.

Este octubre he podido leer varias autoras por primera vez. Me he desviado un poco de la lista de libros que tenía pensada, pero han sido buenas desviaciones, para leer lecturas maravillosas. Os dejo la lista a continuación e iré añadiendo las reseñas. Y contadme, ¿cómo ha ido vuestro #LeoAutorasOct?

Anna Starobinets | Refugio 3/9
Yoko Ogawa | El museo del silencio
Reseña
Nnedi Okorafor | Who fears death?
Reseña
Angela Carter | La cámara sangriena
Reseña
Felicidad Martínez | La mirada extraña
Reseña | Programa
Shirley Jackson | Siempre hemos vivido en el castillo
Reseña
Amelie Nothomb | Diario de Golondrina 
Reseña
Sarah Pinborough | Detrás de sus ojos
Reseña

Maestras del horror: El terror escrito por mujeres

martes, 31 de octubre de 2017


Desde mucho antes de que naciera el #LeoAutorasOct y las muchas otras iniciativas que se han creado alrededor de la visualización de la mujer escritora, se ha dicho que la mujer no ha participado en la literatura de género. Sobre todo en la literatura de género de terror. Hoy en día muchos sabemos que eso no es cierto y luchamos para que se reconozca la labor de grandes escritoras de género. Desde mi flagrante ignorancia (una que intento remediar con el tiempo, pero que sigue ahí, pues no he leído mucho terror) he querido escribir esta entrada, hablando de las autoras que sí he leído y de las que conozco y me gustaría leer. Por supuesto, podéis consultar algunos de los links que os adjunto más debajo de gente que sabe más que yo del tema, pero mi intento era hacer una entrada similar a la de “Cómo leer a X y no morir en el intento” pero con mujeres escritoras de terror. Si lo he conseguido o no, eso ya es otro tema.

Terror anglosajón: de lo más clásico a la literatura actual

Mary Shelley por Marina Vidal para Adopta una autora
Se dice que la literatura de género nació con Mary Shelley. Aunque ya había proto-ciencia ficción o proto-fantasía y aunque las historias de terror nacieron junto con la humanidad (pues tanto el miedo como el impulso narrador ha estado con nosotros desde las primeras sociedades), es verdad que Frankenstein o el moderno Prometeo es una obra que marcó un hito en la literatura. Esta novela se podría incluir dentro del género de terror gótico del que seguro que conocéis títulos escritos por autores, como Drácula de Bram Stoker o Otra vuelta de tuerca de Henry James. Pero, ¿y autoras mujeres? Ya en el siglo XIX había más mujeres aparte de Shelley que escribían sobre fantasmas, mansiones góticas y ambientes oscuros. Ann Radclife y su Los misterios de Udolfo fue una de las pioneras o la gran Edith Nesbit, con sus cuentos de terror gótico para adultos (Relatos sombríos por La Biblioteca de Carfax, 2017). Podemos incluir a Edith Wharton en esta lista, en cuanto tiene algunos relatos que recogen la herencia fantasmal de James (Cuentos inquietantes, Impedimenta, 2015) o hasta Emily Brontë con Cumbres Borrascosas (Alba editorial, 2014), que aunque no habla del terror per se, su novela tiene un ambiente muy opresivo que recuerda a obras posteriores.

Aunque no son autoras clásicas, pues ya nos alejamos del siglo XIX, hay algunas autoras que reciben la herencia de las obras de estas primeras pioneras y adaptan el terror a las historias que quieren contar. Quiero destacar sobre todo a autoras como Shirley Jackson (Siempre hemos vivido en el castillo, Minuscula, 2017), que da voz a las figuras femeninas y relata unos ambientes opresivos y descarnados maravillosos. Hay un artículo genial de Andrea Prieto en La nave invisible sobre los personajes femeninos en las obras de Jackson, y es que aunque Jackson no es la primera en dar voz a las mujeres, sí lo hace de una manera magistral. A destacar también Angela Carter (La cámara sangrienta Editorial Sexto Piso, 2014), que es una maravillosa escritora de retellings de terror: Sabe retorcer las historias que nos vieron crecer de niños y sacar el monstruo y la oscuridad de ellas. Pronto tendréis reseña de ambas en el blog.
Laura Lee Bahr por Jim Agpalza 

Si retrocedemos un poco hasta los años ochenta y noventa, encontramos autoras fascinantes como Lisa Tuttle, con un terror psicológico que atrapa al lector desde la primera página como pasa con Futuros perdidos (Gigamesh, 2016), Anne Rice, que ha explorado muchos de los elementos de terror como pueden ser los vampiros o las brujas en las sagas de Lestat y las Brujas de Mayfair. Charlaine Harris con su saga de True Blood (aunque se aleja mucho del terror y se acerca más bien al chick lit con vampiros, tiene algunos elementos interesantes como el trato de las razas fantásticas) o Lauren K. Hamilton y su saga de Anita Blake (Gigamesh, 2006).

En la actualidad, el terror está cogiendo cada vez más poder en, sobre todo, el formato corto. Hay muchas autoras que están destacando por sus atmosferas opresivas y ambientales. Hablo de autoras como Anna Starobinets, Angela Slatter o Alyssa Wong: autoras que tratan al género dándole un toque muy personal (podéis leer más sobre ellas en esta entrada). No solo encontramos relatos cortos, también hay novelas de terror muy interesantes como El vivo de Starobinets  (Nevsky, 2015), Fantasma de Laura Lee Bahr (Orciny Press, 2015), entre otras.

El terror hispano

España no se queda atrás en cuanto a la literatura de terror. Aunque no soy una experta, pues he leído más bien poco (la literatura española, tanto de autores como de autoras, es una de mis asignaturas pendientes), conozco algunos nombres esenciales y he leído a otros. Emilia Pardo Bazán tiene algunos relatos de terror o Isabel Allende, con alguna novela de fantasmas (aunque cultiva sobre todo una novela más realista, a veces tiene elementos más fantásticos o de terror). Pero hay dos autoras esenciales: Una es Pilar Pedraza, autora de terror con toques góticos y femenistas. La otra es la gran Cristina Fernández Cubas, escritora sobre todo de relatos y novelas cortas que cultiva un horror que traspasa las páginas del libro (podéis leer la reseña de El año de Gracia en el blog). No olvidarme tampoco de Gabriella Campbell, que no solo es una excelente divulgadora de técnicas de escritura, sino que también escribe, entre otras, historias de fantasía oscura, o de Elia Barceló, una de nuestras escritoras españolas más importantes y versátiles que tiene el género y que, entre muchos otros, ha escrito cuentos de terror.

Editoriales que te recomiendan libros

Se dice que el terror es uno de los géneros menos leídos y comprados. No puedo opinar sobre el tema, pues no conozco los números editoriales, pero si me da la sensación, desde una perspectiva lectora y reseñadora, que el terror es menos leído y compartido que la fantasía o la ciencia ficción. Es quizá por eso que sorprende y anima ver que hay proyectos editoriales que, pese a eso, apuestan por autores de terror. Algunos lo hacen puntualmente (Impedimenta, Anagrama, Nevsky, etc). Pero hay dos que quiero recalcar porque se han especializado en editar terror.

Valdemar es la editorial de terror por excelencia. Es una editorial cuyo catálogo es una obra de arte y que mantiene una calidad excelente. Es de esas editoriales que si publican algo es por que merece la pena leerlo. Aunque la proporción de autoras y autores que publican es bastante desequilibrada, se encuentran joyas como algunas obras de Pedraza, Caitlín R. Kiernan (La joven ahogada, 2014) o, por supuesto, Mary Shelley. Hace relativamente poco nació otra editorial especializada en la literatura de terror, La biblioteca de Carfax, que está apostando por muchas autoras interesantes y casi desconocidas como Amelia B. Edwards, Beverley Lee o Gemma Files. 

Como he dicho más arriba, no soy una experta en la literatura de terror. Algunas de las autoras que he comentado en la entrada no he podido leerlas aún (Pedraza o Shelley son dos vergonzosas pendientes), otras las he leído poco. Tampoco he leído a muchos autores. Sin embargo, ha dado la casualidad que este octubre he leído varias autoras de terror (Carter, Starobinets, Shirley, Dark Fantasies) y he pensado que sería interesante hablar de todas las mujeres que conozco que escriben terror. Por pocas que sean. Y si así consigo que os animéis a leer algunas de las que he comentado aquí, pues bienvenida sean. 

Otros links

Aún así, os dejo algunas entradas sobre autoras de terror de expertos mucho mejor informados que yo:

Dark fantasies de varios autores

viernes, 27 de octubre de 2017


No es la primera vez que hablo de Mariano Villareal en este blog. Ya hablé de su trabajo como antólogo en la reseña de Terra Nova 3 y en la reseña de A la deriva en el mar de lluvias y otros relatos. Estos dos libros fueron los responsables, en parte, de que me apasionara a los relatos y es algo que tengo que agradecerle. Por eso cuando se anunció un crowfunding para sacar Dark fantasies, una nueva antología, esta vez de fantasía oscura, no dudé en participar ni un segundo. De hecho, el crowfunding fue tan bien que van a sacar una nueva antología. Sea como sea, tienen mi dinero asegurado, pues confío cada vez más en el criterio de Mariano Villareal.

Dark Fantasies es una antología de relatos de fantasía oscura que recoge algunos de los mejores autores emergentes de la literatura anglosaxona y también autores españoles. Muchos de estos relatos están escritos por mujeres, sobre todo en los relatos traducidos: Solo hay uno de Mike Resnick y otro de Mercury D. Rivera. Esa proporción es más baja en los relatos españoles (2 mujeres de 6), pero sigue siendo una antología con una presencia femenina muy importante. Siendo normalmente al revés, se agradece poder leer tant buenas autoras en un solo ejemplar.

La selección de relatos es muy acertada en cuanto a que muestra un a espectro muy amplio de la fantasía oscura actual. Algunos tienen toques más clásicos, otros ofrecen una visión inovadora, pero todos tienen una calidad excelente y una originalidad clara. Mariano suele elegir relatos galardonados o muy bien reconocidos por la crítica, algo que se nota a la hora de leer la selección. En esta ocasión también los relatos españoles están muy bien elegidos, de manera que aportan variaciones en este género tan ecléctico y a la vez tienen la misma calidad que los relatos ingleses. 

La antología abre con una presentación breve de Mariano Villareal y ya empieza con los relatos anglosajones. No solo la selección está muy bien buscada, sino que el órden también es ideal. Empieza fuerte con dos grandes relatos, macabros y oscuros, que muestran a la perfección lo que será toda la antología: "Hijas hambrientas de madres famélicas" de Alyssa Wong y "La hija del fabricante de ataudes" de Angela Slatter. La ambientación perturbadora que tienen ambos va muy bien para sentar el tono de la antología. Es muy interesante  como el orden juega también un papel importante en cuanto a contrastes, pues después de esos dos relatos llega "Cuando termina, él la coge" de Eugie Foster, que tiene un toque mucho más dulce, casi bonito, o "Cántame tus cicatrices" de Damie Angelica Waters. Luego vuelve al terror más clásico con "El mar de árboles" de Rachel Swrisky (autora de la que ya he hablado más de una vez). Estas oscilaciones van muy bien para que la lectura se haga amena, además que ayudan tanto al lector esporádico (de esos que leen solo uno o dos relatos) como al lector devorador (que lee la antología de una sentada, como yo).

La segunda parte del libro está dedicada a los autores españoles y abre con uno de los mejores relatos de esa parte, "Antemusa Bar & Club" De Víctor Selles. Este relato está estructurado y ejecutado a la perfección y aunque se centra más en la fantasía que en el terror, la forma que tiene de narrarlo Selles es fascinante. Lo mismo pasa con otros relatos de la colección, como "Cuchara de plata" de Alfredo Álamo o "Humo y espejos" de la gran Elia Barceló.

En conclusión, y sin querer entrar en un análisis de cada uno de los relatos que conforman la antología: Este es un libro que merece la pena leer. No solo por lo que significa la iniciativa de publicarlo: de publicar más autoras, de publicar más relatos, de publicar más fantasía oscura. También porque, per se, es una magnífica selección de relatos. Como todas las antologías, tienen altibajos, pero en general el nivel de sus lecturas es muy alto. Es también muy destacado el trabajo de traducción hecho en común, entre ellos traductores como David Tejera, Pilar Ramírez Tello, Arrate Hidalgo Sánchez, Pilar San Roman, Alexander Paez, Manu Viciano, Manuel de los Reyes o Ramón Peña (y si me dejo a alguno, perdonadme). Cada autor tiene su tono y cada traductor ha sabido plasmarlo al español. Así que tanto a ellos como al propio Mariano Villareal, gracias por hacer proyectos así de interesantes. Y esperemos que sean muchos más. Pero mientras no llegan... ¿os hace una antología de fantasía oscura?

Otras reseñas del libro:
Libros prohibidos
Sagacomic


Refugio 3/9 de Anna Starobinets

miércoles, 25 de octubre de 2017



Una de las autoras que descubrí el año pasado gracias al #LeoAutorasOct fue Anna Starobinets, de la cual me leí Una edad difícil y El vivo. Fue esta una de las razones que me llevó a leer Refugio 3/9 este octubre. Además, esta era una de las lecturas elegidas para leer con 3 marcianos y medio. Aún así, cuando llegó la hora de adentrarme en este obra escrita en 2006 (y publicada en 2015 por Nevsky), conocí una Starobinets totalmente desconocida para mí.

Durante el viaje de Masha a Francia, ocurre algo singular que cambiará su vida: su cuerpo se transforma en un mendigo. Esta transformación convertirá su viaje de retorno en una lenta agonía en la que Masha se irá perdiendo a sí misma. Paralelamente a su historia tenemos a la del Niño, quien un día en el parque de atracciones tiene un accidente y acaba en un mundo completamente diferente. En el fondo, la historia de Hansel y Gretel, guiando los pasos de los personajes como si fueran migas de pan.


La novela de Starobinets está estructurada, como ya he dicho, de forma paralela. Eso hace que se pueda ver el contrastee entre la histria más parecida a un cuento tradicional y la historia de Masha, que mezcla un tono de terror con un tono casi distópico. Al más estilo Philip K. Dick, pero sin la especulación de ciencia ficción, Starobinets va enredando al lector entre los hilos narrativos de la novela. Esta estructura es interesante también para ver como las fronteras entre las dos historias se van difuminando. Es una novela muy onírica y eso se nota en estos pequeños momentos. Sin embargo, la novela pierde fuelle a partir de la segunda mitad, cuando algunos de los personajes cambian.  Y pese a que continúa esta estructura paralela, no tiene tanto sentido a partir de esta segunda parte.

Anna Starobinets va envolviendo en una sensación de irrealidad toda la novela y al final ni el lector ni los personajes saben discernir entre lo que es real y lo que no. ¿Es real que el mundo se está yendo a la mierda o es solo como lo ve Masha? ¿Dónde está el Niño realmente? El lecotr no deja de hacerse preguntas y Starobinets le invita a seguir leyendo para descubrir algunas de las respuestas (aunque muchas quedan abiertas).

Toda la novela tiene un aire de fábula, de cuento tradicional. Starobinets usa elementos del folklore ruso y los mezcla con elementos de la tradición más anglosajona (como, por ejemplo, Hansel y Gretel o La bella durmiente), de manera que al lector inglés o español no se le hacen ajenos aunque sí extraños. Esto es una de las cosas más interesantes de la novela y con la que la autora juega mejor: Los personajes y el aire de fábula que tiene todo el libro.

Starobinets tiene la capacidad de crear mal rollo a través de las palabras. Sus descripciones son muy expresivas y decadentes, sus narraciones tienen algo terrorífico que es inidentificable pero que lo notas en el tono que envuelve la novela. Los finales felices no existen y los personajes, aunque están viviendo un cuento, da la sensación de que habitan una pesadilla, tanto por el onirismo del que he hablado antes como por el terror inherente en la novela.

En conclusión, Refugio 3/9 tiene elementos muy interesantes, pero al final no sabe desarrollarlos bien. La novela pierde fuelle hacia el final del libro y pierde parte del interés que ha logrado despertar al principio. No es una mala novela y se pueden ver algunos de los tropos que tiene Starobinets. Pero en comparación con Una edad difícil o El vivo, he encontrado Refugio 3/9 más flojo. 

Otras reseñas:


Leer en corto: 10 autoras de relato

lunes, 16 de octubre de 2017



Hoy es el Día de las escritoras y como ya hice el año pasado, he querido dedicar una entrada a todas las autoras que me han fascinado. Pero una entrada diferente, pues la he enlazado con una entrada de Leer en corto: Hoy os quiero recomendar diez autoras de relatos. Diez autoras que no solo escriben cuentos (algunas tienen novelas conocidas en su haber) pero que, en mi caso, sí me gustan más en el formato corto. Y autoras que podéis leer y descubrir hoy mismo. Vamos allá:

Aliette de Bodard
Cada relato que he leído de Aliette de Bodard me ha fascinado más que el anterior. Aliette es una autora que ha escrito tanto novela como ficción corta, pero esta última, enlazada normalmente en el mundo de Xuya, es la que más me gusta (aunque también es verdad que no he leído aún ninguna de sus novelas). La autora mezcla sus raíces vietnamitas en sus relatos de ciencia ficción y lo hace de manera magistral. Historias de ficción especulativa, que hablan sobre temas tan humanos como las relaciones familiares o la pérdida y la soledad. Para mí, una imprescindible. Podéis encontrar relatos suyos en la antología que edita Fata Libelli, en el blog de Cuentos para Algernon y en alguna antología como Terra Nova 2.

Rachel Swrisky
Me enamoró totalmente con su “Si fueras un dinosaurio, amor mío” en A la deriva en el mar de lluvias y otros relatos editado por Mariano Villareal. A partir de entonces, relato que he leído suyo, relato que me ha fascinado. Tiene una forma muy humana de hablar de la ciencia ficción y la fantasía, muy cercana: es una especulación centrada a hablar del problema humano y no al revés. Podéis leer esta autora en la antología anteriormente nombrada, en Dark Fantasies de Sportula y en Cuentos para Algernon.

Angela Slatter
De Slatter solo he leído dos o tres relatos, pero me han encantado. Pendiente tengo leer algo más, como alguna de las seis antologías que ha publicado. Pero lo poco que he leído ya me insta a recomendarla. Sus relatos suelen estar enfocados hacia el terror y la fantasía oscura (al menos los que yo he leído), dos géneros en los que trabaja muy bien. Tiene una narrativa muy original y un estilo que consigue llegarte. En español podéis leerla en Supersonic y Dark Fantasies. Además, Alexander Paez hizo una entrada muy interesante sobre ella en su blog.

Caroline M. Yoachim
Otra autora de la que no puedo hablar con propiedad, porque solo he leído dos relatos suyos. Pero ¡qué relatos! Yoachim tiene una manera muy inteligente de contar lo que quiere contar y juega con lector y formato para adaptarlo a ello. Es, además, una ciencia ficción interesantísima. Aunque no hay, que yo sepa, relatos traducidos, os dejo la entrada que escribió Odo en La nave invisible sobre la autora. Hacedle caso al sabio y leed a esta autora, que es fascinante. Corrijo: Si tiene relatos traducidos, uno que podéis encontrar en Cuentos para Algernon y otro en Dark Fantasies. 

Alyssa Wong
Esta autora ha ido destacando los últimos años por su calidad literaria y su buena mano en el formato corto. De Wong he leído varios relatos y todos me han dejado con esa sensación de incomodidad que todo buen relato de terror o fantasía oscura hace. Wong escribe relatos muy originales y en su haber ya tiene varios premios, que, al menos en los relatos que he leído yo, merece totalmente. Podéis leerla en español en Fantífica o en Dark Fantasies.

Xia Jia
Creo que es muy interesante leer autoras de todas las nacionalidades. A veces, por falta de traducción, es imposible. Xia Jia la pude leer gracias a Ken Liu y a la editorial de Runas, por su Planetas Invisibles. Su ciencia ficción habla del sentido de la maravilla y de cómo se puede mezclar con el ser humano. Me gustó muchísimo El verano de Tongtong y el resto de relatos de Planetas Invisibles. Ojalá pudiera leer más de esta autora.

Anna Starobinets
Quizá es porque ayer hablé de Starobinets en el programa de Tres marcianos y medio, pero me apetecía ponerla en la lista. De relatos de Starobinets, solo he leído su antología Una edad difícil. Pero comparándola con sus novelas, puedo asegurar que al menos a mí me gusta más como trabaja en ficción corta. Relatos oscuros, de terror, asquerosos y con un punto de vista diferente al que estamos acostumbrados en la literatura anglosajona. ¿Necesitáis más para leer a una autora?

Susana Vallejo
Vale, con Susana Vallejo me pasa un poco como con Aliette de Bodard. Solo he leído relatos, aunque sé que tiene muchas novelas en su bibliografía. Espero cambiar eso pronto, pero no quita que todos los relatos de Susana que he leído me hayan fascinado. Suficiente como para pedir más. Susana escribe personajes y situaciones que me enganchan desde la primera página del relato. Recomiendo sobre todo Gracia que podéis encontrar en Mañana todavía.

Mary Robinette Kowal
Kowal es una autora de las que necesitas leer más. Me encanta todo lo que he leído de ella, y por desgracia es poco. Se nota que se siente más cómoda en relatos y novelas cortas, pues su bibliografía tiene sobre todo de ambos. La descubrí con Mujer astronauta en Marte en A la deriva en un mar de lluvias y otros relatos y desde entonces, relato que leo de ella, relato que me fascina. Podéis leerla también en Cuentos para Algernon.


Elia Barceló
Elia Barceló es una de las escritoras de género más interesantes e importantes del panorama español. La conocí hace mucho con su relato en Mañana Todavía, pero es recientemente que he ido aficionándome a todo aquello que leo de ella. A la espera de leer La Maga y otros cuentos, os recomiendo los que podéis encontrar en la nombrada antología, en Windumanoth y en Dark Fantasies. Y si aún no sabéis qué leer de ella, podéis leer más sobre ella en el blog de Origen. 

Las fuentes perdidas de José Antonio Cotrina

jueves, 12 de octubre de 2017


Empecé con Cotrina con muy mal pie. Vosotros mismos pudistéis leer mis impresiones sobre Las puertas del infinito, un libro que me había gustado poco o menos. Sin embargo, sí podía ver que había una buena narrativa y una buena intención detrás de esa novela. Eso, sumado a las recomendaciones insistentes de algunas personas sobre Las fuentes perdidas logró convencerme para adentrarme en el mundo de Delano Gris. Y no lo hice en un momento mejor que durante un road trip en Islandia.

El mundo no es todo lo que vemos. Hay mundos, realidades escondidas que se pueden vislumbrar si sabes leer entre líneas. Delano Gris es considerado un canalla y un mercenario a sueldo y por esas características es contratado para buscar las fuentes perdidas, uno de los grandes misterios del mundo que nunca nadie antes ha podido resolver. Dice la leyenda que cada una de las fuentes fue creada por un deseo humano, ya fuera este positivo o negativo, y que si bebes de ellas, el deseo te será concedido.

Las fuentes perdidas se vende como un libro clásico de aventuras y eso es lo que ofrece exactamente. Delano Gris es el guía de un grupo de aventureros, a cada cual más raro, y con los que el mismo lector podrá ir desgranando los secretos que aguardan tras el viaje. Pero aunque la premisa de la que parte es muy clásica, Cotrina consigue darle un toque original con dos factores: por un lado, el carácter y trasfondo de Delano Gris, un personaje muy interesante. Por otro lado, la magnífica ambientación de fantasía oscura que Cotrina deja entrever entre las páginas de esta novela.

Quiero ahondar en la ambientación porque es uno de los puntos fuertes de la novela. Cotrina no desaprovecha ninguna oportunidad en el viaje de los protagonistas para mostrar facetas de ese mundo que ha creado, sin apartar por ello la trama de su camino. Lo hace de forma que el lector sigue descubriendo detalles nuevos de esta realidad inventada aún cuando está a punto de acabar el libro.

La novela narra un road trip por los rincones más oscuros del mundo que se puede ver entre líneas y, como buen road trip, lo que realmente importa es el viaje. A lo largo de las páginas, vamos descubriendo con Delano no solo detalles sobre todo lo que le rodea, sino que vamos adentrándonos en su psique. Y quiero volver a ahondar en esto, pues como he dicho más arriba, el personaje de Delano es otra de las grandes cualidades del libro. Es un personaje con un pasado torturado y una personalidad llena de capas. Me ha fascinado como Cotrina construye al personaje a partir de sus recuerdos y nos deja entrever estos cada vez con más intensidad. Y aunque es un personaje oscuro, lleno de sombras, está también lleno de luz y esa dualidad lo hace muy interesante. El resto del elenco es similar, pero es con Delano con quien Cotrina se esfuerza más y con quien los lectores más profundizan.

Es también una novela muy onírica, no solo por los constantes sueños que Delano va teniendo o por la importancia de estos en la trama. El mundo construido por Cotrina camina entre la frontera del sueño y la realidad, de la oscuridad de las pesadillas y la luz de los mejores sueños. Esto se ve incrementado gracias a la maravillosa y evocadora prosa de Cotrina, que logra convertir el clásico tropo de aventuras en una historia oscura, penetrante y poética.

Es una buena noticia que Alianza haya decidido apostar por Cotrina y reeditar este libro. Primero, porque si no fuera así, yo seguramente no lo habría leído. Segundo, porque es una historia de fantasía oscura que todo amante del género debería conocer. Y tercero, porque un libro como Las fuentes perdidas merece un edición tan bonita y cuidada como la que le ha dedicado Alianza. Además de revisar la novela, han incluido un relato ambientado en este mismo mundo, Entre líneas, que es la guinda del pastel. En conclusión, un libro que nadie debería dejar de leer.

Muchas gracias a Alianza por el ejemplar.


Otras reseñas del libro: